En esta casa antes hubo soledades, antes de abrir sus puertas, sus
ventanas, para que entrara el aire de tus cielos, para que se escaparan
los fantasmas. En esta casa nunca antes sonó un latido de un
corazón que siente, lucha y duda. Y ahora anda el tuyo buscando sus
voces para cantar a aquellos que no escuchan. Y ahora vienen a echarnos
de esta casa, búscame entre el humo y el metal, aferrándome al alma
de estos muros entre los que te conocÃÂ, en que jugamos a ganar
batallas, de esta isla de paz en que yo te creàcuando me diste manos
y esperanza. En esta casa antes hubo mil silencios, antes de que tu risa
los llenara. Aquàse forjó el humo de tus versos, te vi llorar y vi
crecer tus plantas. En esta casa nunca antes hubo madrugadas en que
refugiarse de esta tormenta. Y ahora bailas y bebes conmigo en espiral de
luz, y es que hubo fiesta. Y ahora vienen a echarnos de esta
casa, búscame entre el humo y el metal, aferrándome al alma de
estos muros entre los que te conocÃÂ, en que jugamos a ganar batallas.
Y ahora vienen a echarnos de esta casa, búscame entre el humo y el
metal, aferrándome al alma de estos muros entre los que te
conocÃÂ, en que jugamos a ganar batallas, de esta isla de paz en que yo
te creàcuando me diste manos y esperanza.