Te busca madre mientras su cuerpo es mecido por el mar en el que se sumerge
dormido sueña tu abrazo, busca recuerdos a los que aferrarse para no
conciliar el sueño. El mar se inquieta, es tempestad,
lamento ¿quien pudo lanzar mil ángeles desde el cielo? y oye tus
gritos, blancos pañuelos cubren sus aguas, las trajo el viento manda
una ola para que se lleve a los traidores que sembraron tanta
muerte. Barcos y náufragos oyen sus voces les dicen: nunca, nunca
olviden nuestros nombres dile a las madres que en algún lado donde
hace falta seguimos luchando.